Las garrapatas son parásitos externos que pueden afectar seriamente la salud de los perros, ya que se alimentan de su sangre y pueden transmitir enfermedades. Por eso, la prevención es clave. Revisar el pelaje después de paseos en parques, zonas con césped alto o áreas rurales ayuda a detectarlas a tiempo, especialmente en orejas, cuello, axilas y entre los dedos.
Si encuentras una garrapata, es importante retirarla correctamente. Utiliza pinzas de punta fina, sujétala lo más cerca posible de la piel y tira con firmeza y suavidad hacia arriba, sin girar ni aplastar. Evita remedios caseros como aceite o alcohol antes de retirarla, ya que pueden hacer que el parásito libere más bacterias en el torrente sanguíneo del perro.
Para prevenir infestaciones, consulta con tu veterinario sobre productos antiparasitarios adecuados como pipetas, collares o comprimidos orales. Mantener el entorno limpio, cortar el césped y lavar con frecuencia la cama de tu mascota también reduce el riesgo. La constancia en la prevención es la mejor manera de proteger la salud y el bienestar de tu perro. 🐾